Sobre Petrïta
Directora creativa

Petrïta, nace en 1920, mi abuela materna. Ella ha sido una mujer adelantada a su época, en plena guerra civil española, vivió el auge de su negocio. Una amante de las antigüedades y del buen hacer. Mujer emprendedora e incansable luchadora, siempre me inculcó el amor por el arte y el estilo.

Con su nombre por bandera, fundé tras finalizar mi Licenciatura en Biología, Petrïta. Una expresión de mi forma de ver el mundo. Mezcolanza de la innovación creativa y científica derivada de mi inquietud por la naturaleza, con el regusto de lo clásico y bello.

Desde los inicios, una de las cualidades de nuestra firma, es la posibilidad de personalizar todos nuestros diseños, y aunque crezcamos como empresa, no queremos perder esa esencia.

El proyecto, va de la mano del concepto «win to win». No hay marketing ni publicidad más efectiva, que la satisfacción del cliente. El principal objetivo es hacer sentir única, exclusiva y diferente a cada una de las personas que confían en Petrïta.

Esto nos permite establecer un contacto con cada uno de nuestros clientes y saber que es lo que realmente buscan.

La evolución de la marca desde que comencé, ha ido variando a lo largo de los años. Con un sello personal inconfundible, he ido creciendo y madurando cada uno de mis diseños. Actualmente Petrïta cuenta con un equipo muy cualificado, y especializado, uno de los proyectos que estamos desarrollando es el prototipado de alta joyería en 3D. Un sofisticado proceso, en el que vamos dando forma al mínimo detalle, y en el que puede ver su acabado final.

Lo que empezó como una dedicación parcial, ha terminado por convertirse en un proyecto vital al que dedico los siete días de la semana y que desde luego, si la semana tuviese ocho días, los dedicaría a Petrïta. Estoy absolutamente enamorada de mi trabajo, y cada día es una oportunidad para crear algo nuevo, y eso es lo que mantiene mi inquietud por esta pasión.

Inmaculada Perea