Este diseño representa la delicadeza y la pureza del jazmín, una flor que simboliza la luz, la elegancia y la serenidad. Cada pieza está realizada en Plata de Primera Ley, con la posibilidad de chapado en Oro de 18 kt, aportando un brillo cálido y sofisticado que realza su forma orgánica.
El jazmín se ha elaborado mediante un proceso de esmaltado de fuego nacarado, una técnica artesanal que requiere precisión y paciencia. Capa a capa, el esmalte se funde a alta temperatura, creando una superficie suave y luminosa que recuerda a los reflejos del nácar natural.
La piedra central incorpora la cristalización exclusiva de PETRÏTA, un acabado desarrollado en nuestro taller que aporta profundidad, brillo y una tonalidad única a cada creación. Su destello cambia con la luz, generando un efecto sutil y envolvente.
Cada detalle se trabaja manualmente, respetando los tiempos del oficio y cuidando la proporción, la textura y el equilibrio visual. El resultado es una joya que combina tradición y diseño contemporáneo con un lenguaje propio.
Una pieza creada para quienes buscan elegancia con alma y belleza con intención.
Para más información o para conocer las opciones personalizables, puedes escribirnos a info@petrita.es


